El Gobierno de CABA en el colmo de la judicialización de la política

Si los abogados, sean fiscales, jueces, camaristas, son quienes finalmente resuelven sobre las políticas sanitarias del Gobierno Nacional. significa que los ciudadanos estamos al horno, o lo que es más grave, que la institucionalidad del país está al horno.
Esto es lo que está sucediendo a partir del pasado domingo, cuando una cámara «local» de la ciudad de Buenos Aires, integrada por magistrados/as «amigos de…» y «parientes de…», dictó un fallo en contra del DNU del Presidente de la nación, que por supuesto tiene fuerza de ley. Sería más o menos como si en Salto, la Justicia Municipal de Faltas resolviera en contra de una ley provincial o de un Decreto firmado por el gobernador Kicillof. Como dijo el ministro Soria, un «mamarracho jurídico».
Pero nada es casual, estos personajes, como Rodriguez Larrata de la Ciudad Autónoma, que pretenden mostrarse ante la sociedad como paladines de la educación, son los mismos que cuando estuvieron a cargo del gobierno nacional desfinanciaron la educación pública, restándole más de tres puntos al presupuesto de 6,4% del PBI en que lo dejó el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Por otra parte no se puede perder de vista que la suspensión de la presencialidad por dos semanas, no es una medida educativa, sino sanitaria.Pero Larrata se agarró de la educación, para ocultar que tres horas antes de su conferencia de prensa del viernes, su ministro de Salud, Fernán Quirós, le pidió a la ministra Vizzotti 60 respiradores porque los de la Ciudad se los prestaron a la medicina privada, que para ese entonces ya se había quedado sin ese vital elemento
Como dice el refranero popular, «la culpa no es del chancho…», quienes muchas veces se equivocan son los líderes progresistas, que en ese afán integracionista, le conceden a la derecha espacios que después terminan utilizando en su propio beneficio. Le pasó a Correa con Moreno en Ecuador, a Dilma Rousseff  con Temer en Brasil, a Cristina con Cobos en Argentina y, hasta no hace mucho tiempo, también a Alberto Fernández quien en el marco de la pandemia, se mostró más veces con Larrata de la Ciudad que con Cristina. Quizá estos líderes del progresismo latinoamericano no tuvieron en cuenta otro refrán popular, aquel que dice «la mona aunque se vista de seda, mona queda», que lógicamente para este caso la mona es un gorila.
Y la derecha no cambia, es la que en 1952 pintó las paredes con la leyenda «viva el cáncer», porque de cáncer murió Eva Perón, es la que hizo política con Cromañón, con la tragedia de Once y en 2015 terminó ganando las elecciones con la muerte de Nissman, sobre la cual quizá alguna vez, Patricia Bullrich y Laura Alonso tengan explicaciones para dar. Esa es la derecha  Argentina y de Latinoamérica en general, es falso que les importe la educación del pueblo, es falso que les importe la salud de la gente, lo único que les importa son sus negocios, sus amigos y por supuesto la cuenta bancaria, que en la mayoría de los casos la tienen en alguna guarida fiscal..
Sergio Teves
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