El Gorilaje global en su peor momento

Estados Unidos de Norteamérica, país al que muchos ven como el faro del mundo democrático, necesitó de cuatro días con sus noches para que recién se conozca un resultado electoral. Una vergüenza que no tiene parangón en el ámbito global de la democracia. ¿ Alguien imagina lo que podría ocurrir ante una situación similar si se diese en un país con un gobierno popular y progresista ? Basta con recordar lo que ocurrió hace un año en Bolivia cuando, ante una pausa de horas en el escrutinio, el mismísimo Secretario General de la OEA, Luis Almagro (que ahora se mantuvo mudo), salió a denunciar fraude y a pedir la destitución de Evo Morales, lo cual finalmente se dio con las consecuencias que son de público conocimiento.
Los gorilas de Argentina no se quedan atrás. A más de un año de las últimas elecciones generales todavía no terminan de aceptar la derrota y viven intentando socavar el poder político de las autoridades legítimamente constituidas. Sin ir más lejos para este domingo 8 de noviembre, han convocado a una marcha de protesta que no tiene claro si es contra el gobierno, contra la vacuna rusa o contra la victoria de Biden en USA. La cuestión es protestar, desestabilizar, el pueblo no les interesa, como no les interesó en los cuatro años en que fueron gobierno.
En todas partes hay gorilas, gorilitas e idiotas útiles que les hacen el juego. Hoy se conoció el fallecimiento en París, donde se hallaba internado desde el 16 de octubre luego que diera positivo para Covid 19, el cineasta y político argentino Fernando «Pino» Solanas. Algunos de estos idiotas útiles, que aún si viviesen 200 años no llegarían a hacer la cuarta parte de lo que Pino Solanas hizo por el arte y su país, salieron por las redes sociales a festejar la muerte de quien se venía desempeñando como embajador argentino ante la UNESCO.
La mentalidad gorila fue siempre la misma, Los que ordenaron la muerte de Abraham Lincoln, los que mandaron asesinar a John F. Kennedy, los que pintaron «viva el Cáncer» cuando murió Eva Perón, los que celebraron la muerte de Néstor Kirchner y ahora los que festejan el fallecimiento de Pino Solanas. Nunca pudieron cambiar para bien y viven reptando en su propio manto de odio y estiércol.

Sergio Teves.-

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