Se fue un Grande de América y del mundo
José «Pepe» Mujica, ex-presidente uruguayo y uno de los más grandes líderes del campo nacional y popular latinoamericano, falleció esta tarde, a los 89 años de edad.
(Salto – mayo 13) Pepe Mujica deseaba llegar a los 90 años, no lo consiguió, le faltaba una semana. Pero eso es lo menos importante, lo que verdaderamente importa es lo que este gran hombre dejó como enseñanza para las próximas generaciones.
De su trayectoria, primero como militante de la agrupación Tupamaro y luego como presidente de Uruguay, seguramente ya se ocuparán los grandes medios nacionales, con sus batallones de periodistas que, en algunos casos, informarán acongojados la muerte de Pepe y, en otros, fingirán aflicción mientras por dentro estarán gritando «viva el cáncer», como aquellos gorilas de 1952 cuando falleció Eva Perón.
Pepe Mujica ya no está. Fue uno de los líderes americanos que, junto a Néstor Kirchner, Chávez, Lula, Cristina, Rafael Correa y Evo Morales, soñaron con la Patria Grande, con una América libre, inclusiva, igualitaria y solidaria. Estuvieron muy cerca de conseguirlo, tan cerca como Pepe lo estuvo de sus 90. Ambos objetivos quedaron truncos, hoy Mujica se unió a Néstor y a Chávez. Los 90 de Pepe ya no serán posible, pero la esperanza de la patria grande no se ha perdido ni se perderá mientras en América existan líderes como los demás mencionados en este mismo párrafo.
