Mi Pieza: el programa del Gobierno que mejoró la vida de 170 mil mujeres

El 60 por ciento de las beneficiarias del programa nacional Mi pieza logró realizar hasta tres obras para mejorar sus casas con el apoyo económico que el Gobierno otorgó a esas 170 mil mujeres de barrios vulnerables de todo el país, a través de una iniciativa con perspectiva de género y que impacta en un universo de casi 762 mil personas de los vecindarios involucrados.

 

Así quedó constatado en los resultados de una evaluación sobre el impacto del programa, realizado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), a un año de la implementación de esa política por parte del Ministerio de Desarrollo Social.

«La política focalizó a su población beneficiaria adecuadamente», consignó el relevamiento y remarcó que el 80% de esas mujeres tiene entre 25 y 45 años y «tres de cada cuatro de ellas son las que se ocupan principalmente de las tareas de cuidado».

Unas 760 mil personas están alcanzadas por el programa Mi Pieza, de las cuales 365 mil son niños, niñas y adolescentes que viven en los 4.200 barrios populares inscriptos en el Renabap. Del total de proyectos habitacionales, el 50% está finalizado y todavía hay 150 mil obras en ejecución, con un 87% del presupuesto ejecutado.

Ampliar o mejorar viviendas para familias hacinadas, que viven en asentamientos sin asfalto y zonas anegadas de barro durante las lluvias constituye un cambio sustancial en la calidad de vida. Y eso empieza a ocurrir a partir del hecho de que los niños puedan contar con un espacio propio, más sano y más seguro. Así lo hicieron saber varias de las beneficiarias en mensajes que enviaron al Ministerio de Desarrollo Social.

Según datos oficiales, el 64% de los hogares de los barrios populares tiene como responsable a una mujer y el 40% de las inscriptas al programa «vive en condición de hacinamiento», mientras que un 20% «conforma hogares monoparentales».

Mi Pieza «reconoce el rol protagónico de las mujeres, se dirige a ellas incentivando un espacio para la toma de decisiones e implementación del mejoramiento de la vivienda» y posibilita llevar adelante los proyectos «pensados y planificados por una mujer, en base a sus necesidades».

«Esto, además reconoce que las mujeres son quienes mayor tiempo dedican a las tareas domésticas y de cuidado», señaló el informe de ODSA.

Los tres ejes del programa Mi Pieza

El programa Mi Pieza tiene tres ejes fundamentales: «reducir la brecha de desigualdad de género, fomentar la actividad económica local y mejorar la calidad constructiva de las viviendas de las y los habitantes de barrios populares».

«Antes de la obra, el 41% de las viviendas tenía una habitación mientras que un porcentaje similar contaba con dos. Después de la obra, solamente el 13% de las viviendas cuenta con una habitación», señaló el informe.

Pero, también, de manera complementaria, muchas mujeres hicieron reparaciones secundarias: el 37% mejoró el techo; el 34%, las paredes; y 3 de cada 10 el piso, además de arreglos de plomería y electricidad.

Con la ejecución del programa, «todas las familias tienen baño (adentro o fuera de las viviendas)» y se redujo a la mitad la cantidad de casas con baños en el exterior.

Télam

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