La Inspección General de Justicia solicitó la intervención de la Fundación Molina Campos

Luego de un “exhaustivo y dedicado trabajo de investigación que les demandó más de un año, como parte del sumario, la IGJ solicitó la intervención de la Fundación Molina Campos, a partir de una denuncia de la Municipalidad de Moreno por considerar que dicha entidad, ha tenido «un comportamiento errático en cuanto al cumplimiento de sus obligaciones legales y contables, así como también se ha mostrado vacilante en cuanto al cumplimiento del objeto que le dio vida a la entidad”.

La resolución de intervención, por su parte, se fundamenta en que “se han verificado actos graves, violatorios del orden jurídico y existe un evidente interés público en el dictado de la medida que aquí se propicia, máxime si se tiene en cuenta que se trata de la preservación del patrimonio social que se encuentra integrado a las obras de arte del prestigioso artista nacional”.

 

Fundamentos

Uno de los puntos más notorios de la Resolución de la IGJ es el que menciona que “habría un faltante de 37 obras” y explican que, ”laFundación no da respuesta alguna sobre la información y documentación …en cuanto al acervo del artista, a la cantidad de cuadros que posee, la valuación económica de la obra …desconociendo esta autoridad pública el paradero de las obras del artista”.

Hace referencia también la IGJ a “…las singulares circunstancias en que se produjeron los extravíos de libros …en el año 2021, un día antes de presentarse ante la IGJ. Los sucesivos extravíos solo podrían interpretarse como un artilugio para ocultar información…” y señala que “…la actitud desplegada por las autoridades de la fundación, obstaculizan seriamente la tarea de este Organismo de fiscalizar el control del cumplimiento de obligaciones”.

 

Expectativa de la familia

“Como familia del pintor, esperamos que esta medida permita identificar a los responsables de los incumplimientos que llevaron a la toma de tan drástica decisión en la entidad que dio origen al museo, museo que la familia y amigos de mi abuelo augurábamos como un merecido homenaje a disposición de las futuras generaciones. Nuestro único objetivo es que las obras de mi abuelo que fueron donadas “con cargo” a la Fundación permanezcan exhibidas” -dijo Gonzalo Giménez Molina, único nieto de Florencio Molina Campos.

“Nos ponemos a disposición de la intervención para acompañar en la tarea que entendemos PRIORITARIA Y FUNDAMENTAL que será -más allá de las cuestiones administrativas- establecer el paradero de las más de 130 obras que antes se exhibían en el museo de Moreno y que integran el acervo cultural de todos los argentinos, reunirlas y ponerlas todas juntas prontamente en exhibición para que el público que durante los últimos 20 años encontraba un museo con sus puertas cerradas, pueda en adelante acceder libremente a disfrutar de la producción del artista en un lugar neurálgico de la Ciudad de Buenos Aires”- agregó.

 

Recuperación del Rancho Los Estribos

Finalmente, manifestó: “no acuerdo con la idea de que la colección de obras de la Fundación vaya a competir con otra tan importante como la de del Museo Las Lilas en San Antonio de Areco (lugar ajeno a la vida de Molina Campos), ciudad que ya tiene sobradas y muy lucidas propuestas culturales gauchescas. En cambio, queremos destacar que gracias a la amplia repercusión que tuvo la cobertura que dieron los medios a estos temas el año pasado, el Municipio de Moreno logró recuperar hace pocos días el Rancho Los Estribos, sitio que había construido mi abuelo en Cascallares, a orillas del río, en el lugar que eligió para distenderse los fines de semana, predio que ahora será puesto en valor. Alentamos, también, las ideas que sobrevuelan en torno al viejo edificio donde funcionaba el museo en Moreno (ya no es apto para conservar y exhibir obra original), que buscan reconvertirlo en un centro cultural como modo de mantener viva la idiosincrasia de Moreno en torno a la figura del artista”.

 

La obra del artista en los hogares

Molina Campos fue el que se atrevió a sacar su pintura del lienzo y ponerla a disposición del público en soportes masivos y no tradicionales, como sus legendarios almanaques, de los que se valió para difundir su arte y visibilizar así a los trabajadores rurales, esa enorme clase social que motoriza el país, pero no tenía ningún protagonismo. También es el que por amor a su Patria y el enorme respeto que sentía por los paisanos, le dijo “no” a Walt Disney porque en sus proyectos de películas no se respetaban nuestras costumbres y tradiciones. Nos hubiera gustado festejar este aniversario anunciando finalmente la apertura del “Espacio-Museo Molina Campos en la Ciudad de Buenos Aires”, ciudad de donde las obras nunca debieron haber salido y el lanzamiento de la Muestra Itinerante “Molina Campos por el País”, pero parece que no es todavía el momento. (InfoGEI)Jd

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