Argentina hacia una hecatombe social, política, económica e institucional
Mientras tanto, al presidente Milei parece no interesarle poner en verdadero riesgo la seguridad nacional, con tal de agradarle a sus amos del norte.
Da pena, angustia, decepción, pensar que de cada diez electores, seis votaron a esta persona cuyas expresiones y actitudes ponen en serias dudas la estabilidad de sus facultades mentales. Monta un supuesto «Comité de Crisis» ante un conflicto en Medio Oriente y aquí las fuerzas de seguridad no pueden atrapar a un peluquero santiagueño que asesinó a su compañero y encima le hackean una repartición pública nacional, robándole los datos de todos los argentinos que poseen una licencia de conducir, que son más de 5,7 millones de personas, y esos datos los ponen a la venta al módico precio de tres mil dólares. Sin duda, un papelón internacional.
Pero eso no es lo más grave. Lo realmente preocupante es que durante los cuatro meses de mandato de Javier Milei, más de tres millones de personas cayeron en la pobreza, la cual, según lo publicado este lunes por la Universidad Di Tella, ya superó el 51 % de la población.
Todos los días hay pymes que bajan sus persianas definitivamente, miles de trabajadores en la calle, muchos por la paralización de la obra pública y otros por empresas que se redimensionan para tratar de sobrellevar la brutal caída del consumo.
Otros cuantos miles fueron despedidos en la administración pública nacional. De los jubilados, ni hablar, son el auto estacionado bajo el árbol en que duermen las golondrinas, más cagados no pueden estar.
Si a todo esto le sumamos la quita de recursos a las provincias, el desfinanciamiento de la salud y la educación pública, tarifazos en combustibles, gas, electricidad, transporte, servicios de comunicación, etc. etc. etc., tenemos un panorama que no puede ser peor.
Para colmo, o nos están mintiendo con la inflación, o los supermercados chinos de Salto son unos estafadores, la mayoría de los productos de la canasta básica aumentaron durante marzo entre un 15 y un 33 %, pero la inflación comunicada fue del 11%.
Algunos ejemplo de lo que afirmamos: la leche entera en sachet, segunda marca, durante marzo aumentó de $800 a 1200 (50%), los huevos aumentaron, de $1400 a $2000 la docena.(42%), el vino común, bien común, incrementó su precio de $1600 a $1800 (12,5%) y podríamos seguir con una larga lista de productos de consumo diario y que no son estacionales.
Pero nada de esto importa, NO HAY PLATA, pero se compraron 24 aviones de combate quizá para declararle la guerra a Kicillof, Grabois y a la provincia de Buenos Aires, además de a las organizaciones sociales que no dejan de molestar con sus marchas a la policía de Bullrich y Cia. Y por otro lado, porque no tenemos un presidente «cobarde», nos alineamos con Israel en su conflicto con Iran. Recordamos que otro presidente «valiente», en 1991 y al sólo efecto de quedar bien con el gigante del norte, mandó tropas al conflicto del Golfo, y después vinieron los atentados a la Embajada de Israel (1992) y a la AMIA (1994).
Así está hoy nuestra Argentina, ¡ VLLC. !
