«Centennials», los ingenieros con tecnología y cuidado del medio ambiente

Esta Comisión de Educación está integrada por cuatro delegados quienes representan a las distintas regiones. Ellos son Ing. Agr. Walter Carciochi Mat 02285 de la Región Sudeste y docente en Balcarce; Ing. Agr. Elda Sarlinga Mat 00625 de la Región Norte docente en la Universidad de Luján; Ing. Agr. Carlos Brustle Mat 02287 docente en la Universidad Nacional del Sur en Bahía Blanca y Ing. Agr. Lucrecia Puig Mat 02258, docente de la Universidad Nacional de La Plata. Agr. Los objetivos principales de este proyecto es vincular a alumnos, docentes y Universidades con la colegiatura, el ejercicio de la profesión y la matrícula profesional.

“Lo que se está viendo es que hoy se matriculan chicos cada vez más jóvenes y lo que se plantea es empezar a trabajar en la responsabilidad de la ética profesional en conjunto con las Universidades”. Además, dentro de los objetivos, está el análisis de inclusión de nuevas carreras, que se incorporaron nuevas hace poco, explica Lucrecia Puig.

“Llegan todo el tiempo consultas sobre los alcances de su título según las Facultades. Además, trabajamos en la capacitación de los estudiantes avanzados para comprender a importancia de ejercer la profesión legalmente y colaboramos como organismo consultor en la modificación de los planes de estudios dentro de las Facultades que es una de las potestades que le otorga la Provincia de Buenos Aires al CIAFBA en el marco de la ley 15.030”, agrega la académica.

 

La nuevas generaciones

“Soy docente en una materia de segundo año y lo que vemos es que las nuevas generaciones asumen su papel de responsabilidad por el cuidado del medio ambiente. Esta conciencia ambiental se combina con la tecnología que para los jóvenes es otra de sus grandes áreas de interés. Los egresados de hace 10 años no traían el chip de la hiperconectividad que traen los nuevos egresados y que hoy ingresan al mercado laboral” sostiene Puig.

“Toda esta conciencia ambiental que asumen los lleva a pensar en nuevas formas de intervenir en el sistema agrícola”. El viejo pensamiento de “romper la balanza” para lograr la mayor cantidad de kilos posibles, cambió radicalmente. Hoy los alumnos se preguntan cómo afecta el ejercicio de nuestra profesión a la biodiversidad, indica la profesional.

 

Cambio de perspectiva

“En el aula se piensa que cualquier modificación que hagamos para generar algún quintal más de rendimiento, a costa de perjudicar el suelo o el medioambiente, es vista ahora como un aspecto negativo de nuestra profesión y en la que debemos trabajar para mejorar y buscar alternativas y nuevas soluciones. Ese es uno de los desafíos, de los mejores, que tiene nuestra profesión”, asegura Puig.

En los últimos seis años es impresionante del cambio de paradigma sobre el lugar de la profesión del ingeniero agrónomo. Y este cambio, a la hora de pensar el campo, se da por la presión social. Son generaciones que han absorbido mucho más el tema del cuidado del medioambiente y en medir y reflexionar el impacto que tiene cada decisión agronómica.

 

Se vienen los “centennials”

“Se vienen los Ingenieros agrónomos ´centennials` que llegan con una cabeza más dinámica, más adaptable a los cambios de circunstancias y eso también implica una nueva era para nuestra profesión”, agrega la catedrática.

Por último, en comunicación con InfoGEI, desde CIAFBA indican que acompañan esta evolución profesional, aprenden de ellos y transmiten su experiencia generando “un proceso de gran enriquecimiento que seguramente contribuirá a jerarquizar nuestra profesión sumando, no sólo la mirada productiva, sino también la mirada social y ambiental”, concluyen. (InfoGEI)Jd

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