Un centenar de personas de 18 cárceles crearon un mural móvil contra el trabajo infantil

Un centenar de personas privadas de la libertad de 18 cárceles y alcaidías bonaerenses confeccionaron el mural móvil “Nada el pájaro y vuela el pez” que fue presentado en el marco del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil que se conmemora este domingo.

 

Según informó el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), se trata de la gigantografía de 3 por 6 metros presentada este viernes en la jornada organizada por la Comisión Provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (Copreti) en la Biblioteca Popular y Centro Cultural La Cárcova, de la localidad bonaerense de San Martín.

 

La producción artística se enmarca en el programa cultural Efemérides en Contexto de Encierro, impulsado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.

 

“Nada el pájaro y vuela el pez. Trabajo infantil: secuencias de una urgencia nacional”, es la obra conjunta de las artistas Liley Amodeo y Gisela Ponce, funcionarias de la Dirección Provincial de Políticas de Inclusión y del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) de la que participaron más de un centenar de personas privadas de libertad de 18 cárceles y alcaidías bonaerenses.

Desde el SPB, «la gigantografía o mural móvil elaborado en contexto de encierro es el resultado de la puesta en marcha del programa Efemérides en Contextos de Encierro cuyo objetivo apunta a abordar los hechos históricos argentinos que cobran relevancia en la construcción identitaria de la sociedad, con la particularidad de trabajarlos con perspectiva de género».

La Dirección Provincial de Políticas de Inclusión explicó que «el trabajo se centró en el diseño de una propuesta pedagógica que fue enviada a todas las unidades penitenciarias de la provincia de Buenos Aires» y que recibieron más de 100 dibujos realizados por personas privadas de su libertad, de 18 Unidades Penitenciarias.

De esta manera, con una parte de cada una de esas producciones, se compuso esta obra colectiva que lleva el nombre de “Nada el pájaro y vuela el pez” en homenaje a la artista argentina María Elena Walsh, ya que esa frase se utilizó como parte de la letra de la canción “El reino del revés”, subrayaron. “En la obra se presentan diversas secuencias discursivas y cada una de ellas intenta relatar una representación de trabajo infantil», explicó la artista Liley Amodeo.

De igual modo, indico que «la centralidad de la obra es protagonizada por una representación del trabajo infantil en talleres de confección de indumentaria, aquí quien desarrolla esta tarea, es un niño que aparece envuelto en una gran manta que está confeccionando, cuyos hilos lo sujetan del brazo con fuerte presión”.

Asimismo, «el trabajo doméstico intensivo, y el trabajo infantil en ladrilleras en donde se puede observar un niño cuyo cuerpo es atravesado por una pared de ladrillos, cerca de una gran máquina mezcladora que se transforma en un reloj, elemento vinculado simbólicamente a la jornada laboral”, explicó.

“También se puede observar el trabajo infantil callejero, donde una niña realiza malabares con naranjas que se transforman en varios elementos como cartones, baldes, botellas y materiales de desecho; todos ellos conducen la mirada a una particular actividad dentro de este tipo de trabajo infantil, que se vincula a la recolección de basura» y el trabajo infantil en la agricultura, sostuvo.

Amodeo resaltó que “todas las secuencias se entrelazan, se conectan, dialogan, como microhistorias de las infancias más oscuras, más vulnerables, que sobreviven en el mismo escenario”.

Télam

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