El automovilismo argentino llora la muerte de Carlos Marincovich

Carlos Oreste Marincovich, gloria del automovilismo argentino, falleció este lunes a los 78 años en el Sanatorio porteño de la Providencia por un «shock séptico y una bacteria intrahospitalaria», derivados de su lucha contra la Covid-19 desde hace dos meses. El ex piloto había superado una neumonía, de acuerdo a lo que informó su hija Paula.

«Pudo superar el coronavirus, una neumonía, y hace una semana se complicó su cuadro con una infección intrahospitalaria que le provocó un shock séptico, con una baja de presión que debilitó su corazón», le informó Paula Marincovich a la agencia Télam. El expiloto había ingresado a la Clínica Olivos el 1 de abril cuando le diagnosticaron Covid-19 y, desde entonces permaneció en terapia Intensiva, con sedación y respiración mecánica, debido a su enfermedad preexistente (EPOC).

El «Ruso» o «Sandy», que nació el 3 de julio de 1943 en Arrecifes, aportó su indeleble impronta para enriquecer a la «Cuna de Campeones», una ciudad con una riquísima en la historia del automovilismo argentino. El «Ruso» fue sobrino del recordado Néstor Marincovich, que corrió en TC con el seudónimo de «Sandokan», y de ahí «Sandy» heredó la pasión por las carreras, al igual que otras glorias de la ciudad como Ángel Lo Valvo, José Froilán González, Carlos Pairetti, Rubén Luis Di Palma y sus hijos y nietos, y más cerca en el tiempo Norberto Fontana, Agustín Canapino, Valentín Aguirre y Nicolás Trosset.

Marincovich debutó en TC en agosto de 1964, con una coupé Chevrolet, pero en 1966 el mítico José Froilán González lo invitó a conducir el histórico Chevitu, y el «Ruso» ganó su primera carrera el 30 de abril en el entonces autódromo Municipal, hoy Oscar y Juan Gálvez. Otro hito en la frondosa trayectoria de Marincovich fue el haber conducido al triunfo a la primera coupé Chevy en el Turismo Carretera, toda roja y con el número 2, en la Vuelta de Chacabuco, que se disputó el 9 de julio de 1972 en el circuito rutero de Pergamino.

El prolífico constructor Oreste Berta le tuvo mucha consideración y lo eligió para tripular el prototipo LR (La Razón)-Cosworth en Nurburgring. Tras 24 años en el Turismo Carretera, el «Ruso» cosechó diez triunfos, ocho con Chevrolet y dos con Torino, aunque supo correr también con Ford y Dodge, y se retiró de la actividad a fines de los ’80.

Carlos Marincovich había editado recientemente su autobiografía titulada «El Automovilismo que yo viví», en la que narra su destacada trayectoria desde los comienzos en Arrecifes hasta el retiro. Semanas atrás, el Concejo Deliberante de Arrecifes resolvió por «unanimidad» declarar como «ciudadanos ilustres» al famoso «Poker de Ases», integrado por los expilotos locales Pairetti, Marincovich, Néstor García Veiga y post mortem a Rubén Luis Di Palma.

Página/12

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