El día que nació la Leyenda

El 25 de noviembre es un día que seguramente habrá de quedar en la historia, y no es para menos. En una fecha como esta de 2016 se fue el líder cubano Fidel Castro y ahora, en este 2020 que no cesa de castigar a los argentinos y al mundo con la pandemia, se fue también el más grande ídolo popular a nivel global de todos los tiempos, Diego Armando Maradona, aunque en este caso su partida dio lugar al nacimiento de su propia leyenda.
Sin ánimo de ingresar en espacios que no nos competen y que además desconocemos, como lo filosófico o lo teológico, es de hacer notar sin embargo que muy habitualmente escuchamos del saber popular, que las personas sólo mueren cuando no hay nadie que las recuerde. Si esto realmente es así, tenemos la certeza que » El Diego» no habrá de morir jamás. No puede morir quien tantas alegrías le ha dado a muchos pueblos del mundo y en especial al pueblo argentino
Es cierto que a nivel global 2020 ha sido un año terrible, pero en esto los argentinos corremos con alguna ventaja si nos entramos a comparar con otros pueblos del mundo. sabemos lo que es soportar calamidades y volver a levantarnos. Lo hicimos en 1983, lo hicimos en 2003 y lo volveremos a hacer ahora no bien tengamos la vacuna contra el Covid 19.Lo de Maradona es una profunda tristeza, muy grande por cierto, por que también fueron grandes las alegrías que «El 10» nos dio. Pero la tristeza de hoy, las lágrimas derramadas, no hacen más que regar y potenciar a esta leyenda que acaba de nacer.
Por nuestra parte, le damos gracias a la vida por habernos permitido ser contemporáneos de personajes como El Diego, que nos brindó momentos inolvidables como los vividos con aquel «México 86» o cuatro años más tarde, con los de «Italia 90».
Los tres días de duelo decretado por el Gobierno Nacional, el aplauso general del día 25 a las 22 horas, la ornamentación e iluminación en celeste y blanco de nuestro edificio municipal ( que quedó bellísimo) y hasta el multitudinario cortejo fúnebre que despidió de manera presencial los restos del Ídolo, fueron distintas modalidades de un mismo sentimiento popular. Fueron expresiones de congoja pero también de gratitud, de un pueblo que reconoce todo lo que Maradona le dio.
Maradona, un hombre con defectos y virtudes como todos los seres humanos, pero diferente en lo esencial, siempre ubicado del mismo lado del mostrador, siempre del lado del pueblo, al que le dio toda la felicidad que pudo mientras su salud se lo permitió por eso el dolor del mundo con su partida, aunque coincidimos en que los grandes de verdad nunca se van del todo. Hoy ha nacido la Leyenda del «10 » y perdurará por siempre.

 

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