Policiales

¿Víctima o victimario?

Comunicado Municipal:
La Municipalidad de Salto, ante la información periodística que circula desde el día de la fecha en portales web y redes sociales referida a la supuesta portación y entrega de drogas por parte de un jefe de policía, entiende pertinente aclarar las siguientes cuestiones:
1- El oficial referido en las publicaciones no pertenece ni perteneció a las filas de la Estación de Policía Comunal de Salto.
2- El destino actual donde dicho efectivo presta servicio es la Dirección Departamental Antinarcóticos Mercedes, con asiento en la localidad de Marcos Paz y dependiente de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
3- La única relación que la Policía Comunal ha mantenido con el uniformado en cuestión ha sido la cesión temporal de una oficina de operaciones cada vez que él mismo debía trasladarse a Salto por motivos investigativos (ya que la DDA Mercedes posee jurisdicción en Salto).
4- Respecto a éste último punto es posible mencionar que el funcionario policial no concurre a nuestro distrito por cuestiones profesionales desde el mes de Septiembre de 2016.
Finalmente el Municipio desea instar a aquellas personas que puedan aportar pruebas y testimonio sobre el hecho denunciado a presentarse a la brevedad posible ante las autoridades judiciales para poder colaborar con el esclarecimiento de la cuestión.
N. de R.:
El Jefe Policial al que el informe municipal hace mención sin nombrarlo por una razón de decoro, es el Subcomisario Marcos Lagoa, ex- Jefe de la DDA cuando esta repartición tenía delegación en Salto.
El año pasado el gobierno de María Eugenia Vidal levantó la oficina antinarcótico, desmembró la DDI y sólo dejó en esta ciudad a la Policía Comunal, Patrulla Rural y Comisaría de la Mujer.
Lagoa pasó a prestar servicio en la misma especialidad pero en otra jurisdicción, y ahora ha sido involucrado mediáticamente como “narco policía”.
No sabemos cuanto tiene de verdad la nota periodística, más allá del vídeo que la acompaña.
Lo que sí sabemos, es que muchas veces, un funcionario policial que se desempeña en áreas de investigación, debe mantener contacto con ciertos malvivientes (buchones) e incluso en algunas oportunidades hasta tiene que mimetizarse o hacerse pasar por uno de ellos para alcanzar algún éxito en su labor investigativa.
Aún está fresco en la memoria colectiva el caso del joven policía ultimado en villa 9 de Julio (CABA), cuando investigaba el tráfico de drogas y los delincuentes descubrieron que era policía.
No sabemos en qué terreno está el caso del Subcomisario Marcos Lagoa.
Suponemos que habrá tomado intervención Asuntos Internos y allí quizás se puede determinar si Lagoa es víctima (de una cama) o victimario.