A 30 años de la sanción de la ley de cupo femenino

La Ley 24012, de cupo femenino, fue sancionada el 6 de noviembre de 1991 y estableció que las listas a presentar en las elecciones legislativas estén conformadas por un mínimo de 30% de mujeres. A su vez, en 2017, la Ley 27412 de Paridad de Género en Ámbitos de Representación Política amplió esta política y reglamentó que las nóminas electorales sean conformadas de manera intercalada por mujeres y hombres, en partes iguales.

“Argentina fue el primer país del mundo en lograr esta ley y también el primero en cumplirla. No hubiera habido mucha de la legislación que logramos sin la ley de cupo», dijo en una entrevista con Telam la dirigente peronista, Virginia Franganillo, creadora en la década de los `90, del Consejo Nacional de la Mujer, organismo central para la implementación de la norma.

Según las estadísticas publicadas por el Congreso de la Nación, la participación femenina en el ámbito legislativo fue en aumento desde 1984 y actualmente se encuentra en el orden del 40% de representación en ambas cámaras.

Franganillo contó que la Argentina fue el primer país el mundo en lograr una ley de cupo femenino. Lo que había eran normas internas, centralmente de la socialdemocracia europea. El antecedente es el 33% de participación obligatoria de mujeres que durante el peronismo fundacional impulsaba Evita desde el Partido Peronista Femenino, que garantizó que en la primera elección en la que las mujeres votaron, también pudieran ser electas. Así, en el año 1954, la participación de las mujeres llegó al 22% y fue una situación extraordinaria para la época a nivel mundial. Sin embargo, esta representación entró en retroceso con la muerte de Eva Perón y con los sucesivos golpes militares.

Paridad de género

La ex titular del Consejo Nacional de la Mujer, recordó que a mediados de la década de los ’80, en los partidos políticos y en los sindicatos se comenzó a discutir la participación de la mujer en los niveles de decisión. La paridad entre el número de mujeres y varones afiliados no se veía reflejada en la vida interna de los partidos políticos ni en las listas de candidatos en las que las mujeres no llegaban al 5%. Desde el peronismo, para la campaña electoral de 1983, una movilización de mujeres intentó recuperar el 33% para las listas a cargos legislativos (entre otras iniciativas), pero fue desoído por la conducción partidaria.

Reconocimiento

Respecto a las impulsoras de la Ley, Franganillo reconoció a las históricas radicales Margarita Aurora Malharro de Torres, María Teresa Merciadri de Morini, Norma Allegrone, entre otras, que en 1989 propusieron proyectos de Ley tanto en la Cámara de Diputados como de Senadores que incluían un 30% obligatorio de mujeres para todos los partidos, reformando el Código Electoral, convencidas de que contarían con el apoyo de la mayoría peronista que actuaría con memoria histórica. El proyecto que prosperó fue el de la Senadora Malharro de Torres.

Ardid legislativo

Con relación a la media sanción en el Senado, Fraganillo reveló: “fue una maniobra magistral realizada entre dos senadoras, la autora de la ley, Margarita Malharro de Torres, y la justicialista Liliana Gurdulich, quienes con astucia lograron entre «gallos y medianoche» arrancarles el voto positivo a los varones, que estaban convencidos de que era un gesto testimonial que no prosperaría en Diputados. Estuve ahí, cantamos en los palcos evocando a Evita”, contó la dirigente.

Consenso UCR-PJ

“Tanto peronistas como radicales promovimos articulaciones entre los partidos, buscamos consenso en el Encuentro Nacional de Mujeres, promovimos la red de feministas políticas, pero fue la creación del Consejo Nacional de la Mujer, el 8 de marzo de 1991, lo que permitió contar con el instrumento para el lobby, la coordinación y difusión necesarias para el logro de la ley. El 7 de mayo el Consejo crea la Comisión asesora de partidos políticos, desde la cual iniciamos una campaña con el objetivo de organizar espacios multipartidarios en todo el país para hacer visible la problemática e incluirla en la agenda de gobierno”.

Sanción e implementación de la Ley

Franganillo sostuvo que para hacer cumplir la ley, “creamos una comisión de juristas. En 1993, previo a la primera elección de medio término, el presidente anuncia la creación de un gabinete de mujeres conducido por la presidenta del Consejo, que era yo, que tenía como objetivo la reglamentación, hacer cumplir la ley y el impulso por decreto de un plan de igualdades para las mujeres. En la primera elección, el 60% de las listas no cumplían y las impugnamos, dimos batallas legales, hubo resistencias en todas las fuerzas políticas y fuimos generando una jurisprudencia haciendo intervenir a organismos de control”.

Balance a 30 años de la Ley

La ex titular del Consejo de la Mujer, indicó al respecto que “el 30% en ambas cámaras demoró unos diez años. En esos cuerpos totalmente masculinizados nuestros temas eran subalternos. No hubiera habido mucha de la legislación que logramos sin la ley de cupo. Sin mujeres en la representación era muy difícil avanzar sobre una agenda feminista. Con cupo logramos leyes como la de matrimonio igualitario, leyes que abordan las violencias, apertura del debate sobre aborto, paridad, cupo trans”. Asimismo, agregó como otros hitos, el crecimiento de los Encuentros nacionales de mujeres; el de “Ni Una Menos”, y los paros de las mujeres.

Los desafíos actuales

Por último, Virginia Franganillo indicó los desafíos actuales: “Necesitamos más mujeres cabeza de lista, la paridad todavía no se ha cumplido, estamos aproximadamente en el 40%. A nivel local, sigue siendo ínfima la participación de mujeres intendentas, el cupo y la paridad no han derramado a ese nivel, ¿cuántas gobernadoras tenemos? ¿qué pasa en el ámbito judicial? El gran desafío tiene que ver con paridad en todos los ámbitos. A su vez, otro gran desafío es transformar las condiciones de vida de las mujeres y de los sectores subalternos u otras femineidades en el país y la región. Los cuidados, tarea altamente feminizada, operan como la base social de la reproducción social de la pobreza. El gobierno lo ha puesto en agenda y ha avanzado mucho”, concluyó. (InfoGEI)Jd

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