A 54 años de una noche de horror que hizo retroceder varias décadas al país

Era la noche del 29 de julio del año 1966, autoridades, docentes y estudiantes de la Universidad de Buenos Aires se encontraban reunidos en la Facultad de Ciencias Exactas, para terminar de definir la conducta a seguir ante la intervención a esas Casas de Estudios. decretada ese mismo día por la dictadura que un mes antes había puesto en el gobierno nacional al General Juan Carlos Onganía.
En realidad las concentraciones se realizaban también en otras facultades como las de Filosofía y Letras, Medicina, Arquitectura e Ingeniería, pero la Guardia de Infantería de la Policía Federal, al mando del Gral. Mario Fonseca, eligió la Manzana de las Luces, donde funcionaba la Facultad de Ciencias Exactas, para concretar lo que ellos consideraban un escarmiento al más mínimo intento de resistencia.
La represión fue brutal, pasó a la historia como «la noche de los bastones largos» y en realidad las consecuencias para el país se vieron días y meses más tarde, cuando miles de los más relevantes profesores y científicos se fueron de Argentina, concretando una de las más importantes «fuga de cerebros» producidas en el país.
Más allá de lo aberrante que es cualquier represión del Estado por motivos ideológicos, para entender este hecho no se puede perder de vista el desprecio que todas las dictaduras y gobiernos neoliberales han sentido siempre hacia la educación pública y en particular hacia la universidad pública, a la que llegaron a considerar como «cuevas de ratas marxistas y anticlericales».
Este miércoles 29 de julio se cumplen 54 años de aquella noche de horror, recordarla es una manera de contribuir a que no se repita.

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *